Reseña Histórica

La sociología se institucionaliza como carrera profesional en el Perú en 1956 con la fundación del Instituto de Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Asimismo, en la década del sesenta se crean casi  simultáneamente  las  principales  escuelas  en  el  país, esta  etapa se caracteriza por la tensión constitutiva entre dos modelos de hacer sociología: son  los  reflejos  iniciales  de  algún  estructural-funcionalismo  y  marxismo que, por otro lado, es el rasgo esencial que define la sociología del siglo XX. Este momento se cierra con la instauración del gobierno militar de Velasco Alvarado en 1968.
La fundación de la carrera de sociología en el Perú giró en relación a dos propuestas centrales. La primera, sobre una sociología tecnológica con la intención de desarrollar profesionales “capacitados para resolver los problemas sociales”. En ese sentido con el apoyo de la UNESCO se creó en 1961 el Departamento de Sociología al interior de la Facultad de Letras en la Universidad de San Marcos y, posteriormente, con el auspicio del gobierno holandés se crea la Facultad de Ciencias Sociales en la Universidad Católica.
La segunda corriente, acerca de una sociología crítica, fue planteada tempranamente por Aníbal Quijano en Imagen y tareas del sociólogo en la sociedad peruana (1965) cuyo objetivo central de la investigación social es “convertir  en  problemática  teórica  las  preocupaciones  de  las  clases explotadas y la búsqueda de las vías para una transformación radical de la sociedad”.
François Bourricaud, discípulo de Parsons, a partir de 1956 organizó los cursos y seminarios que serán los antecedentes para la fundación de la carrera de sociología en la Universidad de San Marcos. La formación inicial de la sociología en el Perú tuvo una influencia del estructural-funcionalismo en los aspectos teóricos, mientras que en la metodología se desarrollaba una concepción positivista y cuantitativa. La sociología incidía principalmente en una perspectiva funcional para estudiar la sociedad peruana, difundía la imagen teórica y formal de un sistema que desarrolla una tendencia a la estabilidad y orden vigente.La investigación se preocupaba por develar la temática de la integración social y de los problemas sociales. Sin embargo, el divorcio de la sociología con la realidad llevó a ensayar otra forma de entender la realidad social. Es Aníbal Quijano quien inicia tempranamente la crítica al estructural-funcionalismo en un artículo sobre Wright Mills (1963) y en Imagen y tareas del sociólogo en la sociedad peruana  (1966).
La sociología en el Perú se institucionaliza en un debate abierto entre perspectivas diferentes, el estructural-funcionalismo y la teoría marxista (y la teoría de la dependencia). Sin embargo, ambas corrientes eran parte de un mismo proceso, la sociología fue consecuencia de un impulso significativo del desarrollo de una mentalidad abierta, basada en perspectivas teóricas modernas, en una investigación empírica y un rechazo a las posiciones sustentadas en ensayos especulativos y carentes de bases empíricas.
En ese contexto se crea la Universidad Comunal del Centro, hoy Universidad Nacional del Centro del Perú creada el 16 de diciembre de 1959 mediante decreto supremo Nº 46 con un total de 14 facultades incluyendo la nuestra, con la denominación de Ciencias Sociales y Seguridad Social, este acontecimiento  marcó el esfuerzo arduo de 36 comunidades campesinas de la región central. Su primer rector fue el Dr. Javier Pulgar Vidal. Esta casa superior de estudios, se convierte en una de las primeras universidades con el fin de descentralizar y fundir el conocimiento. En ese contexto nuestra facultad de inserta en la dinámica educacional y a partir de sus diversos planes de estudios inicia su intervención en la sierra central del país, funcionando posteriormente dentro de la Facultad de Ciencias Sociales, finalmente es a partir de 1985, que funciona hasta la actualidad en forma independiente con la denominación de Facultad de Sociología.